El bueno de Jack O'Brian. Siempre tan cortés, tan educado, tan,.... Tan Jack. Invitó a desayunar a Sofía, como si pensara que eso suavizaría las cosas.
-Sofía,.... Estoy conociendo a alguien y quería decírtelo antes de que te enterases por ahí, o vieras cosas que pudieran hacerte daño.- Jack estaba algo serio pero tranquilo.
-¿Por qué crees que verte con alguien podría hacerme daño? Tú y yo no somos nada,- contestó Sofía.
-Bueno, algo éramos,...
-No teníamos ningún tipo de compromiso el uno con el otro, es verdad que teníamos sexo, que nos entendíamos muy bien en la cama pero eso es todo.
-¿Te parece poco compromiso que dos personas compartan su cama? ¿Es poco compromiso el hecho de que me dejes estar dentro de ti? Nunca hemos sido novios, si es a eso a lo que te refieres como 'compromiso' pero yo no pienso así. No éramos nada, y a la vez lo éramos todo. Al menos, yo lo creo así, y es por eso por lo que creía también, que lo correcto era decirte que estoy empezando algo con alguien.
Sofía se quedó callada ante aquello. Después de tantos años no conocía a Jack. Resultó que Jack no era el típico follamigo; era Jack, un tío con los pies en la tierra, más romántico y leal de lo que creía y que se había preocupado por minimizar los daños. Nunca fueron nada y resulta que lo habían sido todo.
-¿Cómo se llama ella?,- preguntó Sofía.
-Alice.
-¿La mujer rubia del otro día, que estaba en la barra hablando contigo?
-Sí. Es una mujer estupenda y creo que hemos conectado desde el principio.
-Es muy guapa y muy elegante, seguro que es una gran mujer,- dijo Sofía.
Cuando se marchó del bar, se fue caminando sin rumbo, sin saber muy bien a dónde ir. Iba cabizbaja, seria,... Y de pronto, se puso a llorar. Se sentó en un banco del paseo y decidió llamar a Judy, pero no contestaba. Se fue a casa. Se puso su pijama y se tiró en el sofá con una manta. De pronto, sintió un vacío muy grande, pensaba en Jack. Tenía razón; no fueron nada y lo fueron todo, porque si no, por qué lloraba ella, por qué le dolía pensar que estaba con otra, si a fin de cuentas, podría ser su padre. Le dolía pensar que no fueron nada, pero ahora menos que nada. Estaba sola de nuevo. ¿Por qué le dolía tanto? Y Judy sin contestar. Necesitaba a su amiga pero estaría durmiendo la borrachera.
Encendió la televisión y se quedó dormida viendo el canal cocina. Mientras tanto, Judy, lloraba desconsoladamente bajo el agua caliente de la ducha. Pensaba en Sofía y eso era algo que no se podía permitir. Se vistió y la llamó.
-Sofi,.... Perdona, me quedé sin batería y estaba del revés.... Menuda noche.
-No te preocupes, ya me lo imaginaba. Yo terminé en mi casa con Martin,....
-No me des detalles, querida,.... Martin es Martin. ¿Dónde estás?
-En casa, en pijama..... Jack me ha dicho que está conociendo a alguien y en consecuencia, no nos veremos más. Al menos de aquella manera. Y lo peor, es que estoy hecha una mierda Judy,.... Me ha dejado hecha polvo, yo,... No sé que hacer, no me tendría que doler ¿No?
-Pues no, pero el tío se ha portado. Si fuera un cabrón se habría callado y jugaría con las dos; con la otra y contigo. Pero no. Venga,.... O te vistes y sales conmigo, o voy yo a tu casa y te doy la chapa sobre Claudia. Tú eliges.
-Ven tú a mi casa, no tengo ganas de salir a ningún sitio. Por cierto,...
-Qué...
-Tráeme platanitos de azúcar, por favor. Y chocolate.- Sofía lo pidió con voz de niña buena.
-Venga, va,...
Juls, 30 de enero de 2018
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