Sofía entró en el pub en busca de un café vienés con doble de nata y lo que se encontró fue a Jack O'Brian tras la barra bebiendo cerveza y tonteando con una rubia de despampanante, súper maquillada, con un traje de ejecutiva agresiva y con unos tacones de infarto. De pronto, se sintió rara. Jack flirteando con una mujer que no era ella, cuando no hacía mucho había perdido sus bragas con él a unos dos metros de allí. Entonces, apareció Judy dándole una palmada en la espalda a Sofía.
-¿Celosa? No deberías, querida, te recuerdo que fuiste tú quien dijo que Jack era un follamigo; los celos no tienen lugar aquí.
-No estoy celosa.... Bueno, se me hace raro.
Se sentaron en una mesa junto a una ventana. Había estado nevando durante todo el día y hacía muchísimo frío. Jack se acercó sonriente y les tomó nota de las consumiciones.
-Hola chicas. ¿Qué os pongo?
-Yo quiero un chocolate y un browny de esos tan ricos que tienes por ahí,- dijo Judy.
Jack, iba apuntdo.
-¿Y tú Sofía?,- preguntó Jack.
-Café vienés con doble de nata y tarta de zanahoria.
-Marchando.
Judy miró de reojo a Sofía. Tarta de zanahoria. La tarde prometía.
-Estás celosa,- insistió Judy.
-Llevo toda la semana acostándome con Martin, es imposible que yo esté celosa de nada en este momento.
Justo entonces, Jack apareció con su pedido y lo dejó sobre la mesa.
-Madre mía, chica, qué perdida estás. Y Martin, qué es. ¿Follamigo o amante?,- preguntó Judy mientras mordía un trozo de browny.
-No tengo ni idea, no me hagas preguntas tan complicadas,....- Sofía se estaba poniendo nerviosa.
En ese momento entró Claudia por la puerta y se sentó en la barra con un acompañante. Era un hecho que la tarde prometía. Y por si faltara la guinda del pastel, unos golpecitos en el cristal de la ventana dejaron helada a Sofía. Era Martin. La saludaba desde fuera bajo la nieve. Judy soltó una sonora carcajada que se oyó en todo el pub.
-Jajajajajaja Y nos lo queríamos perder. Estas cosas, queriendo, no salen. Ay, que está entrando, jajajajaaja.
Sofía no sabía dónde meterse.
-¡Cállate escandalosa! ¿Por qué no te vas con Claudia, que te pone tan cachonda, eh? Y dejas de reírte de mí.
-Uy, sí, mira lo cachonda que estoy; se me han puesto los pezones como el timbre de un castillo. Jajajajajaja, ríete, disfruta del salseo, mujer.
Judy no paraba de reírse. Entonces, Martin se acercó a saludarlas a la vez que Claudia. En la pantalla del bar se proyectaba el video clip de Maluma de la canción 'Felices los cuatro'. Judy casi muere atragantada de la risa y de browny.
-Venga, pediros algo y sentaros con nosotras,- dijo Judy, a lo que Sofía respondió con una patada bajo la mesa. Judy no paraba de reírse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario