sábado, 9 de diciembre de 2017

2 BARRIL DE CERVEZA

 Ilustración por @_jc.shop

     Judy era una de esas amigas fieles que aguantaba de todo por una amiga, pero lo de Sofía de la otra noche no tenía perdón. Valiente borracha, la tía. Y encima, debía de tener una resaca nivel 'Valdepeñas ha cerrado por falta de existencias'. La estuvo llamando durante tres días y Sofía ni siquiera tenía el móvil conectado. De pronto le sobrevino un halo de preocupación por ella y decidió pasarse por su casa y comprobar que estaba bien. Recordaba haberla dejado delante de la puerta de su casa, intentando encontrar las llaves en el bolso mientras tiraba por el suelo el resto del contenido. Cuando llegó a casa de Sofía aquella tarde domingo, encontró una compresa, un pintalabios y un pendiente tirados junto a la puerta. Lo que quedaba del contenido del bolso. Llamó al timbre con su clave de siempre, tipo código morse, clave que sólo usaba para casos de emergencia. Y ese caso lo era; Sofía, al oír esa clave de timbre, tendía que saber que era Judy y abrir la puerta. Y así fue. Pero cuando Judy entró Sofía no estaba para recibirla. Sofía estaba tirada en el sofá, en ropa interior con una taza de café en la mano y que estaba a punto de derramar si no tenía cuidado.
-¿Se puede saber por qué coño no me coges el teléfono? Judy lo preguntó en tono enfadado pero al mismo tiempo con resignación, como aceptando que era rídiculo preguntar algo así.
Sofía contestó a la pregunta con sonidos guturales, moviéndose por el sofá con cierta torpeza.
-¿Todavía estás borracha?, preguntó Judy. Era la leche, tía. Esta vez te has pasado. No puedes seguir así.
-Si no te gusta lo que ves, vete de aquí. No necesito tu compasión, y mucho menos una bronca. Por cierto,.... ¿Sabes algo de mis bragas?.... Las caras, las de encaje de Brujas.... Volví a casa sin ellas.-
Sofía y su fascinación por la lencería de La Perla.
-¿En serio me estás preguntando por tus bragas? ¡De nada! Por traerte a casa sana y salva, por curarte tus heridas y por limpiarte el vómito. Eres una gran amiga, Sofía, eres la hostia, tía.- Judy se iba enfadando por momentos.
-No tengo ni puta idea de dónde están tus bragas,.... ¿Fuiste a echar un polvo rápido al baño o algo? Porque de otra manera no se explica que alguien pierda las bragas,.... Vamos, digo yo. Aunque ahora que lo pienso, estuviste desaparecida más de media hora en una de esas veces que fuiste al baño.-
Sofía se levantó de pronto de un salto del sofá.
-Ya sé dónde están,....- dijo Sofía tirando parte del café sobre sus piernas. -Están enganchadas en un barril de Guiness, en el almacén del pub. Las dejé ahí cuando Jack O'Brian me las quitó.-
-Esto es increíble,... Pero si puede ser tu padre, Sofía,.... ¿Qué has hecho?
-Caer muy bajo, creo que no puede caer más al fondo porque no hay más fondo...... Pues ya sabes lo que toca ahora,....- Judy se sentó en el sillón. Quería toda la información acerca del misterioso del barril de Guiness que traía de regalo unas bragas de La Perla valoradas en cincuenta euros.
-Judy,... Podrá ser mi padre pero nadie folla como él, y mucho menos en un almacén de bar y con tanta prisa... Tiene unas manos tan ágiles, una espalda tan tersa, una corpulencia de esas que te envuelve, huele tan bien,..... Ese hombre me pone muy bruta, Judy, muchísimo,.... No veo el momento de volver a verlo y que me empotre otra vez en el primer sitio que le venga bien,...-
Judy escuchaba atentamente pero casi prefería pensar en las piernas de Sofía manchadas de café. -A lametones te limpiaba yo ese café,- pensó Judy.
-Creo que deberías ir al pub y pedirle que te devuelva tus bragas, querida. A parte de caras, no creo que sea muy correcto que estén allí a la vista de cualquiera. Todo esto, suponiendo que sigan allí, que tampoco lo tenemos muy claro. Te doy veinte minutos para que te duches y seas persona, y nos vayamos a tomar algo. Pero nada de alcohol.-
Sofía se levantó obedeciendo y fue arrastrando los pies hasta el baño. Mientras, Judy la esperó paciente. Aún en toalla, Sofía abrió el cajón de los tesoros y con una rápida mirada eligió un conjunto de culote y sujetador en color nude y beige y copa balcón, de una gasa finísima que transparentaba sus pezones.
-Perfecto,- dijo mirándose al espejo... En la salita, Judy le gritaba metiéndole prisa.
-¿Estás o le tienes que dar otra vuelta al cajón de los tesoros?
-Ya estoy,- respondió Sofía haciéndose presente en la salita. -Conjunto Swing, es divino.
-Pues venga, quiero merendar unas tortitas, me lo debes, borrachuza,..... Con Jack O'Brian, madre mía,.... Estás fatal,....

                                                 Juls 10 de diciembre de 2017

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